La papaina
La Papaina y la papaya
Esta enzima, exclusiva de la papaya y conocida desde muy antiguo, ayuda a digerir las proteínas. Esto convierte a la fruta en un buen aliado del sistema digestivo y en un postre ideal en comidas muy proteicas. La papaína es similar a la bromelina de la piña, la ficina de los higos o la pepsina de nuestro estómago, pero de acción más intensa. La papaina se obtiene principalmente del látex desecado de los frutos, sobre todo de los verdes, y en menor medida de las hojas y raíces
La papaína, una enzima proteolítica, llamada así por su capacidad para descomponer las proteínas y ablandar los tejidos.
Las medicinas populares ya conocían sus efectos saludables. Quizá el caso más asombroso fuese su empleo para tratar, desde hace siglos y en lugares tan dispares como Australia y México, los tumores cancerosos.
Ahora se utiliza en forma de terapia enzimática para reducir los efectos secundarios de la radio y la quimioterapia, y en algunos casos se prolonga la vida, aunque el mecanismo todavía se desconoce.
Esos efectos antiinflamatorios se aprovechan en tratamientos de uso interno, para combatir la amigdalitis, la faringitis, la artritis o la gota, y de uso externo, en heridas, hematomas o picaduras.